35 Mochilas cargadas de amor

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La mañana del sábado 14 de diciembre se tornó diferente en la cuadra de Santa Rita entre Prado y Aguilera, 35 estudiantes de la Universidad se agolpaban con Mochila al Hombro en el portal de la casa del profesor Daniel, punto de encuentro donde muy pronto y a la hora prevista aparecía el Kamaz de la Universidad  de Guantánamo para transportarnos hasta Tortuguilla donde llevábamos como expectativas celebrar el fin de año, compartir entre amigos, conocernos mejor, aprender, intercambiar con la comunidad y realizar una acción transformadora.

Las condiciones estaban listas para el éxito, primó la colaboración de todos/as en pos de  llevar lo necesario para dos días de campaña, el trayecto estuvo animado por risas y canciones. Llegamos a las 10 de la mañana, nos esperaba una casita de tablas de palma y techo de guano, 4 camitas y mucho polvo por encontrarse deshabitada la mayor parte del año, inmediatamente aplicando en todo momento la metodología de la Educación Popular para el trabajo grupal, se conformaron las normas que nos debían acompañar durante dos días, seguidamente creamos tres comisiones de trabajo: organización y limpieza, alimentación y animación;  las que nos orientaron rápidamente para limpiar y comenzar a cocinar.

Mientras esperábamos terminar la comida para bañarnos en la playa nos reunimos todos en el portal  a reflexionar sobre los mitos y estereotipos de los que se vale la cultura de la dominación para imponer patrones de conducta que dividen y discriminan a la sociedad ya sea por raza, edad, orientación sexual  religión, ello permitió que entre todos debatiéramos el papel que desempeñan   los medios de comunicación y algunas tradiciones que hemos heredado cargadas de patrones y estereotipos que inciden en la presencia de actitudes discriminatorias en nuestro sistema social, donde desde hace 55 años se lucha por la igualdad de derechos y oportunidades para mujeres y hombres.

La noche comenzó llena de música, todos/as nos alegramos de tener el audio de Extensión Universitaria y a su operador, quien fácilmente se mezcló como un integrante más del proyecto. La alegría propia de la juventud y de los no tan jóvenes  se potenció con los juegos – competencias de baile, ruedas de casino y reguetón-, así como las felicitaciones a los cumpleañeros de este mes amenizaron esta velada.

El domingo comenzó con las pilas bien cargadas, la mañana estaba destinada a desarrollar un trabajo de impacto en la comunidad, salimos hacia “El Guanal”, área de baño preferida por los guantanameros y maltratada por la suciedad de los desperdicios que se dejan abandonados en las orillas y atentan  contra el pleno disfrute de la belleza de la naturaleza. El proyecto Con Mochila al Hombro se presentó ante la dirección del área recreativa donde explicamos los objetivos que perseguíamos. La respuesta fue inmediata y satisfactoria, llegamos al acuerdo que nosotros acumulásemos toda la basura en un punto de fácil acceso y ellos se comprometieron a recogerla en carretones,  luego de terminar el horario de baño.

Rápidamente  nos dividimos en 4 grupos  donde en una hora higienizamos toda el área de baño y  eliminamos 3 micro vertederos. Fue increíble la reacción de los bañistas, muchos nos miraban como extrañados, otros más curiosos se nos acercaron y nos preguntaron quiénes éramos y por qué  hacíamos esa labor ambientalista; el intercambio fue beneficioso pues los que estaban allí comenzaron a descargar sus desechos en los micro vertederos donde los mochileros concentramos los desperdicios recogidos, en respuesta a la acción educativa de la que fueron testigos.

Más tarde, llegó la hora de recoger y de dejar todo organizado, el Kamaz ya había llegado, los vecinos y la presidenta del CDR elogiaron el buen comportamiento del grupo, deseando que se repitiera la experiencia. Antes de subir al camión nos reunimos por última vez para evaluar la jornada de dos días a partir del criterio de todos/as los que fuimos parte de ella.

Las respuestas compartidas demostraron el cumplimiento de nuestras expectativas y sobre todo lo equivocado de la expresión popular “La juventud está perdida”, ya que en la convivencia grupal se develaron valores morales como honestidad, lealtad, identidad cultural, respeto, equidad, solidaridad, tolerancia, perseverancia y resistencia demostrando que no están olvidados, pero que sí es necesario un mayor acompañamiento a las experiencias de los más jóvenes y una educación más participativa, dialógica, democrática que potencie la creatividad e independencia de los estudiantes.

El proyecto Con mochila al hombro, cierra este año por todo lo alto y prepara sorpresas para el próximo; sus integrantes sienten que son parte de algo importante y sin lugar a dudas continuarán con más fuerza aportando a la Universidad de Guantánamo ese toque mágico que Alejo Carpentier describió como lo  real y  maravilloso.

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